jueves, 10 de noviembre de 2011
¿SERÁ UN DELEITE LA EMBRIAGUEZ?
Los catadores, lo creen y hasta ponen los ojos en blanco cuando hablan de ciertas bebidas embriagantes. ¿Pero hará feliz la embriaguez?. Vamos a analizarlo.
Convengamos que hay licores sabrosos, como el champán, pero hay otros quemantes como el aguardiente y hasta el whiskey.
Al bebedor todo le parece divino. Toma la copa con una especie de deleitación morosa y la entrega vacía con pena.
¿Por qué siente esto que no experimentan los no bebedores? Porque sus sentidos están ya atrofiados; con el abuso están contaminados de licor han adquirido una segunda naturaleza que reclame alcohol, como la estopa reclama fuego…
Sin embargo este no es el estado natural del organismo; el organismo necesita alcohol para subsistir para desarrollarse, pero no en esas cantidades.
Bebiendo en exceso los tejidos se embotan, se aflojan y por eso los bebedores se hacen obesos y cobardes para resistir las enfermedades y el trabajo. Si la bebida es demasiada se distienden las membranas del cerebro y el borracho puede llegar al delirium tremens.
Calcúlese ahora el sinnúmero de desgracias que vienen de este estado. Si el bebedor es solo, a lo mejor se muere como un perro en cualquier encrucijada de los caminos o en las calles de la cuidad. Si es casado y tiene mujeres e hijos… Cuantos sufrimientos para las familias…
El borracho pierde los resortes de la moral con el alcohol le vienen todos los vicios: la impureza, los robos, las riñas en una palabra la crúpula. No hemos visto borrachos que comiencen con el honor de su mujer y sus hijitas, para tener con que beber. No hemos visto borrachos que roban lo que necesita la familia para costear el alcohol.
El sol sale sobre buenos y malos, todo nos lo pone a nuestra disposición no nos niega nada, ya que el es infinitamente bueno, misericordioso y el nos espera nosotros tenemos libre albedrio o sea somos libres para escoger lo bueno y lo malo Dios nos prueba como oro en el crisol.
Debemos tener disciplina en nuestras acciones solo así seremos mejores personitas y llegaremos aun conocimiento profundo sobre Dios.
El Señor corrige a los hijos que más ama. La prueba de que Dios nos ama son las adversidades que nos llegan.
Dios todopoderoso nunca muere en cambio nosotros morimos pero Dios en su infinito amor nos resucitara: si nosotros somos seres inteligentes debemos meditar sobre nuestra vida, sobre nuestras acciones, sobre nuestro ejemplo tanto a la familia como a los hermanos.
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